Mamá...
9 de febrero de 2013, el día de mis esperados 15 años, a las 3:30 de la mañana me despertó el fuerte movimiento de la cama. Me levanté asustada pensando que temblaba, pero me asusté aún más cuando ví que la realidad era mucho peor que eso. A escasos centímetros de donde yo estaba, mi mamá convulsionaba. Como pude intenté despertarla pensando que con eso acabaría todo. Se levantó muy desorientada, casi sin poder mantener el equilibrio caminó hacia el baño sosteniéndose de las paredes y encendió un cigarrillo. Encendí la luz de la habitación y fui tras ella temblando. "Hija, llama a los vecinos para que pidan una ambulancia", me dijo. Con ayuda de la marcación rápida pude comunicarme, pues mis manos no me respondían lo suficiente para poder marcar. No supe bien qué dije, pero me habían escuchado gritar minutos antes y supieron que algo andaba mal. Mamá pasó del baño al cuarto otra vez y gritándome que volviera a llamar se desplomó muy rígida sobre la cama, el cigarrillo cayó al...