Luna en Acuario
A quien me ha juzgado por mi léxico soez, puedo asegurarle que podría expresarme como una doncella victoriana si quisiera, pero esa no soy yo; a quien me ha juzgado por mi libertad sexual, puedo asegurarle que no encontrará un corazón más leal que el mío; a quien me ha juzgado por compartir de más, puedo asegurarle que no conoce un tercio de mi vida si no la ha vivido conmigo, pero a fin de cuentas yo no tengo por qué darle explicaciones a ninguno de ustedes, hijueputas.
Yo, que me he preocupado toda la vida por complacer, por agradar, por el contrario me he quedado sola. Los amigos que solía ver una vez a la semana hoy se juntan sin mí, prefiero eso a igual sentirme sola en su compañía. Acostumbrada desde pequeña al abandono, he decidido destruir los lazos que me aten a cualquiera con el fin de evitar angustias innecesarias, ya no tengo tiempo para distracciones.
Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que es cuando la luna se cruza con la vasija en el cielo que se me hace imposible controlar la verborrea. Desde que mi vida dejó de ser un caos, claro... y más que una expresión de resentimiento, quisiera que estas palabras fueran tomadas como un grito de libertad, de emancipación del qué dirán, una invitación a irse si nunca planearon quedarse y mi presencia sólo representa a una cifra más en sus redes sociales; o a acercarnos un poco más si por el contrario sienten que mi esencia le ha aportado tan siquiera un poquito a su existencia.
Soy consciente de que el mundo nos jode a todos en esta sociedad neoliberal en la que ni el tiempo ni el dinero alcanzan para satisfacer las necesidades básicas. Yo por lo menos cuento con un amor sincero que me cobija no sólo en las noches físicas sino también en las del alma, con un empleo que aporta mucho más a mí vida que sólo el sustento y con la voluntad de cumplir esa promesa que un día le hice las raíces del árbol familiar. Ojalá entre todo, encontremos el espacio para poder encontrarnos también entre nosotros.
Alguna vez leí que para ser viejo y sabio primero hay que ser joven y estúpido, quiero creer que ya pasé la primera parte y que mejores tiempos vendrán cuando por fin logre superar el remordimiento, por lo menos hoy encuentro risa en los recuerdos donde antes sólo había frustración y llanto y eso ya es un avance.
Por: Nathaly C. Posada
Comentarios
Publicar un comentario